"De quedarse de manera definitiva en los lugares asignados temporalmente, estarÃamos en un serio riesgo de comenzar a operar con números rojos y paulatinamente irnos a la quiebra", indicó AgustÃn Escalante Gamboa, presidente de la agrupación.
"Con los intensos embotellamientos que se registran en el centro, un camión que en medio turno deberÃa de dar siete u ocho vueltas ahora sólo alcanza a dar entre tres y media a cuatro en el mismo lapso de tiempo, lo que representa un menor número de boletos vendidos con el mismo gasto de combustible", explicó.
Por si fuera poco, el dirigente destacó que el pasado sábado la situación se agravó, ya que los elementos de la PolicÃa Municipal, desesperados por agilizar la vialidad, impidieron que los camiones permanecieran el tiempo acostumbrado en el paradero para esperar al pasaje, que es de entre de tres a cuatro minutos.
"Ese dÃa fue un caos, ya que conforme llegaban los camiones bajaban rápidamente al pasaje y cargaban a los que esperaban para retornar al barrio", detalló.
Por otra parte, a una semana de la última reubicación de los paraderos, ayer se realizó una segunda etapa que incluyó a diversas rutas, que van hacia el poniente de la ciudad, las cuales quedaron sobre la calle 68 y vÃas aledañas, lo que de nueva cuenta generó desorientación en la ciudadanÃa.